Te cuento: Un diamante limpio no se moja con el agua.
Esta se reune en gotas y resbala. Por otra parte la grasa se adhiere con mucha facilidad.
El descubrimiento de estas propiedades sugirió el método de separar los diamantes del
resto de los residuos pesados de las minas y excavaciones de diamantes, pasándolos
sobre una capa de grasa a la cual los diamantes se adherían mientras que el resto de
materiales era arrastrado por el agua.
La afinidad del diamante con la grasa significa también que las joyas con diamantes
adquirirán la grasa y los aceites de la piel de quien las lleve, y deberan ser limpiados
regularmente como es debido.
Pon en un recipiente unas gotas de jabon neutro junto un poco de amoniaco y agua
mezcla bien e introduce la joya con diamantes, dejalá reposar por espacio de 10 minutos
mover bien y sacar con unas pinzas, prepara agua limpia y enjuaga bien el producto, con
un secador de mano retirar el agua con mucho cuidado.
Es muy importante limpiar la parte de abajo del diamante (culata), es allí donde se deposita
la mayor cantidad de grasa, las facetas o cortes de un diamante, no reflejarán la luz si están
recubiertas de suciedad.
Cualquier pregunta, ponte en contacto conmigo. marisacanojoyass@gmail.com
MarisaCano Gemólogo especialista en diamantes, por el IGE de Madrid
c/ Platería, 22 Murcia. Spain//
https://marisacanoonline.es